¿Más leña al fuego?

Foto Toya Pérez

Foto Toya Pérez

Apártate del objeto de tu ira y contempla primero la ira misma. Esto es un poco como observar un fuego pero no seguir alimentándolo con leña. Mathieu Ricard

Han sido muchos años dando poder a la razón, nos parecía símbolo de evolución y cultura. Tantos, que nuestra capacidad de sentir parecía anestesiada… Llegó la inteligencia emocional, empezamos a acordarnos de Pascal, “el corazón tiene razones que la razón no entiende”, o como nos dice ahora Roberto Aguado “la emoción decide y la razón justifica”… Nuestras emociones nos hablan, nos dicen dónde hay que mirar, nos ayudan a escuchar a la Vida, al cuerpo y en base a ellas podemos pensar, sentir y actuar en una dirección u otra.

¿Pero sabemos prestarles atención? Es difícil cuando estamos demasiado en la cabeza. La cháchara mental nos acompaña en todo lo que hacemos, nos lleva hacia el terreno de lo conocido, y de este modo todo discurre bajo la influencia de creencias, esquemas mentales, patrones de conducta más o menos elegidos, -más bien menos-, y los mensajes de nuestro sentir pasan desapercibidos. Observar la emoción nos permite:

  • Entender desde dónde actuamos en nuestro día a día
  • Tomar conciencia de si nos hemos quedado atrapados en una emocionalidad que nos limita
  • Decidir si queremos seguir apegados a ella o dejarla ir si ya no tiene sentido

Nuestro sentir nos da claves para nuestro proceso evolutivo: ¿Cómo te sientes? ¿Tras un arrebato de ira? ¿Tras una mala contestación al otro? No es agradable, ¿verdad? ¿Eres capaz de ver en ti el resentimiento, la envidia, el asco? ¿Puedes llegar a ver si detrás está el miedo? ¿Hay tristeza atrapada en ti? ¿Culpa? ¿Entiendes el mensaje de la emoción? Puede ser una invitación a la acción, a la huida, al rechazo, a la introspección, al cambio…

Tal y como nos dice Vicente Simón, mindfulness nos ayuda a la toma de conciencia de la emoción, permitiendo:

  • Sentir la emoción en el cuerpo
  • Darle nombre
  • Aceptarla y explorarla
  • Distanciarnos de ella

Hoy te invito a que escuches este tema de Ricardo Andrés Tomás sintiendo, tomando conciencia de lo que se mueve en ti, observándolo, dándote cuenta de que no eres los pensamientos, ni las sensaciones y emociones que puedan aparecer, percibiendo que puedes observar el instante y sobre todo… vivirlo.

¿Quieres dejar de echar leña a los fuegos de tu vida? Practica mindfulness

Emocionarse con Roberto Aguado

¿Quién es Vicente Simón?

Meditaciones Vicente Simón para ir practicando

 

Ayú Maya

Hay que despertar constantemente, cada instante. Siente como se diluye el Ego en cada momento. Jorge Lomar.

Este encuentro organizado por Ayú Maya que ha tenido lugar este fin de semana en Vitoria no es fácil de definir con palabras. El lenguaje se queda corto cuando se habla de sentir. Flowpiano, cuencos tibetanos, relajación, meditación, danza, el latido de la tierra… son vivencias, son dejarse llevar, dejarse invadir por el sonido, por el silencio, el baile, dejarse Ser.

Escuchar a Ritxar Bacete, a Pedro Alonso o Jorge Lomar, el piano de Ricardo Andrés Tomás, vivir la danza de Naiara Rojo,  dejarse mecer por la vibración de los cuencos de Luisa Fuentes, los cuentos de Zoriane o la voz de Ruth Gomez Sierra, nos ayudan a recordar lo que hemos olvidado, a despertar a lo que Somos abandonando el personaje, el ego, el falso yo construido a base de creencias, juicios, miedos, y conectando con la Paz, la calma, volviendo a casa, al amor que soy.

Es hora de soltar esa identidad que ya no nos sirve. Es hora de elegir.

¿Eliges Paz? ¿Eliges Amor?

¿Qué es Ayúmaya?

8 horas con Javier Tirapu

Imagen: Gerd Altmann

 

Tenemos cerebros ancestrales para mundos que se mueven a gran velocidad. Javier Tirapu

 

8 horas con Javier Tirapu dan para mucho, pero sobre todo te dejan con ganas de mucho más.  Es capaz de enganchar un tema con otro y dejarte con más preguntas que respuestas, con hambre de más y más neuropsicología.  Solo voy a dejar constancia de tres pinceladas de lo que me llevo de este encuentro en el COP de Vitoria:

  1. No hablemos ya más de emociones positivas y negativas. Todas son positivas, en cuanto contribuyen a nuestra supervivencia y evolución. Hay que vivirlas y escucharlas. Hablemos mejor de emociones agradables o desagradables.
  2. Nuestros cerebros tienen 50.000 años y deben adaptarse a nuevos mundos. Podemos definirlos como “sistemas flexibles que actúan en entornos cambiantes basándose en hacer predicciones para reducir la incertidumbre del entorno”. Aunque cada vez se sabe más del cerebro, es paradójico que primero se intentara conocer el universo y sus planetas, el cuerpo humano y de resto de seres, y sin embargo no haya sido hasta ahora que se intente conocer con detalle el órgano con el que intentamos conocer el resto.
  3. Es hora de trabajar de verdad desde un modelo biopsicosocial y multidisciplinar. Son palabras que aparecen en todos los congresos pero en la sanidad real no se aplican. Seguimos con el modelo biológico y los medicamentos como herramienta de elección en más casos de los necesarios. Y es hora de dejar las categorizaciones del DSM V, las etiquetas y trabajar desde un modelo dimensional que trabaje rasgo a rasgo, de manera holística y tomando lo mejor de cada modelo.  Y cada profesional de la psicología debe configurar un modelo único que se adapte a su personalidad, conocimientos y experiencia.

Y mucho más…

La buena noticia para el mindfulness es que la neurociencia apoya con evidencia científica que conlleva cambios positivos en el cerebro que mejoran los trastornos de ansiedad, estrés, … ¡iremos viéndolo!

¿Quién es Javier Tirapu?